
Caracas, Venezuela · Terraza donde cultivan los chiles
NACIÓ EN UNA
TERRAZA.
Somos cuatro amigos. Dos ingenieros, un economista y un marketero. Nos une lo mismo: nos gusta comer bien, probar cosas nuevas y compartir una mesa con las personas que queremos.
Hace más de cuatro años nos dimos cuenta de algo que nos frustraba: en Venezuela nadie se había atrevido a salirse del picante de siempre. Las mismas salsas, los mismos sabores predecibles.
"Así que dejamos de buscar y empezamos a crear. Cada reunión era un laboratorio informal. Y el veredicto fue siempre el mismo: ¿cuándo van a vender esto?"
NUESTRAS SALSAS
NO SE COCINAN.
SE FERMENTAN.

Matraz Erlenmeyer con válvula airlock · Equipo de microbiología
Fermentación probiótica
Los chiles se sellan sin oxígeno y arranca una fermentación probiótica natural. El ácido láctico que se produce estabiliza el producto sin necesidad de conservantes.
Matraz Erlenmeyer
Equipo de microbiología de laboratorio. El CO₂ escapa sin dejar entrar contaminantes. Sí, como en un laboratorio de química — porque esto es ciencia.
Tiempo sin atajos
Cada lote toma varios meses. La fermentación prolongada desarrolla el sabor característico, y no hay forma de apurar esto.
Un solo aditivo
Vinagre para ajustar el pH. Nada más. Todo lo demás es naturaleza, fermentación y paciencia.
✕ NO TIENE
Conservantes artificiales
Colorantes
Saborizantes
Espesantes
✓ SÍ TIENE
Chiles frescos naturales
Vinagre (estabilizar pH)
Fermentación prolongada
Tiempo y paciencia
¿LISTO PARA
TU DOSIS?
Elige tu salsa y te la llevamos a donde estés.
C₁₈H₂₇NO₃ — Caracas, Venezuela
